Al menos cuatro de cada diez córdobas que el año pasado ingresaron al Estado en concepto de Impuesto Selectivo al Consumo (ISC) por importación, fueron aportados por los cigarrillos, lo que refleja el significativo peso que tendrá en los ingresos tributarios la caída de una 40 por ciento en las importaciones de este producto tras la reforma a la Ley de Concertación Tributaria.

El informe de liquidación del Presupuesto General de la República del año pasado, divulgado por el Ministerio de Hacienda y Crédito Público, indica que el año pasado el fisco recaudó solo por ISC importado 2,762.7 millones de córdobas, de los cuales 1,136.9 millones fueron aportados por los cigarrillos.

En el 2017 la participación de este producto fue similar. En ese año el Estado recaudó 3,540.8 millones de córdobas, de los cuales 1,099.1 millones fueron por los cigarrillos.

Es decir que en los últimos dos años este sector, que cada año comercializa 1.8 millones de cigarrillos en el mercado local, aportó solo por ISC importado 2,236 millones de córdobas, mientras que los impuestos por ventas internas en el mismo lapso  fueron de 500,000 córdobas por este concepto y sin incluir otros impuestos como el IVA.

ISC importado estaba cayendo

Y aunque el aporte de los cigarrillos en este impuesto creció 3.4 por ciento entre 2017 y 2018, lo cierto es que en términos globales el ISC importado el año pasado mostró una fuerte contracción, por lo que el régimen de Ortega decidió apostar por enderezar esa mala racha incrementando en 210 por ciento y durante los próximos dos años la carga impositiva del cigarrillo.

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Pero además del Impuesto Selectivo al Consumo (ISC), el cigarrillo paga: Impuesto al Valor Agregado,  el Derecho Arancelario a la Importación (DAI) y el Impuesto Específico al Consumo de Cigarrillo (IEC), lo que al final significa una carga impositiva del 62 por ciento del precio total.

Este aumento en la carga impositiva con la reforma a provocado que las ventas caigan y como consecuencias también las importaciones, abriendo el camino al contrabando de cigarrillos, que en este momento ocupa un 40 por ciento del mercado, de tal manera que Nicaragua pasó de ser el país con menos incidencia de cigarrillos ilícitos en la región, a ser un mercado mayoritariamente controlado por producto ilícito.

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Antes de la reforma fiscal, el contrabando en Nicaragua ocupaba un 5 por ciento, mientras que en Panamá era de un 67 por ciento, un 31 por ciento en El Salvador, un 21 por ciento en Guatemala, un 20 por ciento en Honduras y un 16 por ciento en Costa Rica. Ahora Nicaragua es el segundo país con más contrabando, según ha denunciado el sector.

El aumento del desempleo en Nicaragua

El economista y catedrático Luis Murillo señala que la afectación a este sector por el ajuste fiscal viene acompañado primero por la caída de las ventas, que de inmediato golpea el mercado laboral  y además ha atizado el contrabando y el Estado dejará de percibir ingresos.

“Los impuestos por este tipo de bienes podrían caer un 20 por ciento este año, el problema es que esto genera un aumento del mercado ilegal y como consecuencia vemos que viene incrementado el desempleo en el sector y el Estado recibiría menos ingresos”, dijo Murillo.

El economista señaló que el impuesto a los cigarrillos aplicado con la reforma, desde marzo pasado fue de gran impacto a esta industria.

Antes de la reforma, el arancel a la importación era de 644 córdobas por mil cigarrillos y con la reforma se estableció en 2,000 córdobas y en el 2020 será de 2,500 córdobas y en el 2021 será de 3,450 córdobas.

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Antes de la reforma el precio sugerido de una cajetilla (de 20 unidades) andaba en 56 córdobas, ahora cuesta 90 córdobas, mientras que las cajetillas de contrabando andan entre 35 y 40 córdobas.

El impacto de la reforma

Tras la reforma a la Ley de Concertación Tributaria, que el régimen de Daniel Ortega puso en marcha desde el 28 de febrero de este año, los precios de los cigarros y el alcohol han subido fuertemente en Nicaragua. Y si bien estos no son productos de primera necesidad en el hogar, son productos de demanda interna, pero también del turismo.

Sin embargo cuando se hizo la consulta de la reforma, los diputados sandinistas dijeron que estos cambios fiscales en estos productos se hacían para cumplir los compromisos adquiridos por el Gobierno con la Organización Mundial de la Salud de reducir el consumo de productos de tabaco.