GELENDZHIK, Rusia.- El tiempo se va acortando para Islandia. La sensación de estar cada vez más cerca del debut mundialista ante la Argentina hace que cambien los gestos. Los jugadores dejan atrás las sonrisas y la diversión. Sus caras se tornan más serias. Las respuestas son directas, sin el vuelo de días atrás. Al menos eso es lo que eligen hacer en público. Es que el partido está a la vuelta de la esquina. Y allí está, también, Lionel Messi. Todo lo que la Pulga representa, los desvela.