París, Francia.

Cuando hace unos meses Mamoudou Gassama llegó a Francia en busca de un futuro mejor que el que podía ofrecerle su Mali natal, no pensaba que un gesto heroico, grabado por paseantes y difundido por las redes sociales, allanaría su destino.

El joven, de 22 años, se convirtió en un héroe cuando en la tarde del pasado sábado escaló en medio minuto los balcones de un edificio en París para alcanzar la cuarta planta donde un niño de 4 años estaba suspendido y se aferraba por no caer.

<amp-twitter width=”375″ height=”472″ layout=”responsive” data-tweetid=”1001144226426621954″></amp-twitter>A diferencia de la gente que desde la calle asistía impávida a la imagen del niño colgado de los brazos mientras un vecino, impotente, trataba de salvarlo desde el balcón contiguo, Mamoudou no dudó en lanzarse a su rescate.

Ayudado por una pericia poco común en la escalada, que ha llevado ya a bautizarle como “Spiderman”, fue avanzando por la fachada del edificio y, en unos 30 segundos, ganó el lugar en el que se encontraba el menor.

Su gesto, aclamado por la clase política francesa, le llevó hoy a pisar las alfombras del Palacio del Elíseo, donde el presidente del país, Emmanuel Macron, le invitó a contar su gesto heroico antes de proponerle la nacionalidad francesa.

“Lo suyo ha sido un acto de heroísmo y me gustaría poder tener un gesto excepcional con usted”, le dijo el jefe del Estado, cuyo encuentro con el inmigrante fue escenificado por el Elíseo y difundido también a través de las redes sociales.

<amp-twitter width=”375″ height=”472″ layout=”responsive” data-tweetid=”1001055345630961664″></amp-twitter>Además de la nacionalidad, Macron le propuso integrar los servicios de salvamento del país “para que pueda repetir a diario su gesto de valentía”.

No fue su único privilegio.

Entre innumerables demandas de los medios de comunicación, recibió la llamada del presidente de Mali, Ibrahim Boubacar Keïta.

Mamoudou, un sin papeles que estaba destinado a batallar por permanecer en el país de sus sueños, vio así cómo se le abrían las puertas para construir una nueva vida.

Por primera vez, el destino se ponía del lado de este hombre, que en 2013 abandonó su país con destino a Europa, en un recorrido que viven miles de personas cada año.

El joven malí contó al presidente francés que estaba viendo un partido de fútbol en un bar del distrito 18 de la capital cuando oyó gritos en la calle.

Al salir y ver la escena, se lanzó al rescate del niño, que se había quedado solo en el domicilio cuando su padre fue a hacer unas compras.

El niño, que en un primer momento fue entregado a los servicios sociales, será devuelto a su padre, que está muy arrepentido de lo sucedido y hundido por la situación, según Molins.

Lea más: Investigan misteriosa muerte de modelo que cayó de un balcón en ArgentinaMamoudou se ha convertido en un símbolo para los defensores de los inmigrantes, pero también para la extrema derecha, que criticó la magnanimidad del presidente.

Macron se hizo eco de una petición que a través de las redes sociales recopiló miles de firmas en favor de la regularización del héroe.

Pero el presidente quiso precisar que se trata de una oferta excepcional porque, afirmó, “Francia no puede dar papeles a todas las personas que vienen de Mali o Burkina Faso”.

EFE