Hace un mes doña Thelma Rodríguez dejó de ir a vender al mercado municipal Ernesto Fernández de Masaya, porque su negocio fue saqueado. Tiene pérdidas que superan los cuatro mil dólares, le debe a sus proveedores y al banco, y no sabe cómo va a pagar. Rodríguez asegura que ni haciendo una reestructuración de deuda podría hacerle frente a la situación, pues no tiene mercadería y su ahorro lo destino para garantizar el alimento de su casa.

Recientemente la Superintendencia de Bancos y de Otras Instituciones Financieras (Siboif) aprobó una normativa la cual permitirá reestructurar o prorrogar los créditos a las personas que demuestren tener dificultades para honrar compromisos debido a la crisis que atraviesa el país.

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Juan Carlos López, coordinador del Centro Jurídico Social de Ayuda al Consumidor (CJSAC) considera que la población en esta situación no está en condiciones de hacer una reestructuración de deuda, porque muchas personas que no pueden pagar es porque han perdido su empleo o han tenido pérdidas en sus negocios, situación deriva de la crisis sociopolítica del país, que se desconoce cuánto tiempo dure.

“La gente ya tiene su negocio cerrado, porque la situación económica es insostenible, la gente no necesita una reestructuración de crédito, porque eso significaría hacer un nuevo contrato, un nuevo lineamiento y la ley dice, que si vos incumplís con una de los pagos después de una reestructuración, ahí sí te pueden afectar tu récord crediticio o te pueden embargar, quitar tu casa, tu vehículo o lo que corresponde al crédito”, dijo López.

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Xiomara Jarquín tiene unos 25 días desde que la despidieron de su trabajo, con su liquidación terminó de pagar un crédito personal, pero aún debe su vehículo y no sabe qué hacer, pues teme que se lo quiten.

Otro caso es Julio Espinoza, comerciante de Managua, que desde que comenzaron las protestas tuvo que cerrar su local porque quedó bloqueado por una barricada. Eso le provocó que incumpliera hasta la fecha con dos abonos de un préstamo que sacó para su negocio. Espinoza ahora anda de taxista, pero al mes no puede reunir para la cuota del préstamo que debe.

El CJSAC ha recibido durante 30 días 15 denuncias, la mayoría corresponde a personas que tienen créditos personales que invirtieron en sus negocios, los cuales han cerrado por la crisis.

Incrementa los intereses

“La reestructuración en este caso no le conviene al usuario, porque al alargar el tiempo aumentan los intereses, a esto hay que agregarle que de acuerdo a la circunstancia actual la gente posiblemente quede mal y eso los haría caer en mora”, dijo López.

Comentó que la gente lo que necesita es un tiempo prudencial para pagar y eso solo se soluciona con una ley moratoria.

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“Ya llevamos 2,635  de cinco mil firmas que necesitamos para lograr meter una iniciativa de ley moratoria, la cual consistiría en crear plazos o prórrogas, siempre y cuando existan las condiciones de pago. Con esta iniciativa solicitaríamos un congelamiento de los intereses moratorios. Aclaro esto no es un movimiento no pago, pero realmente las familias han perdido su capacidad de pago en esta crisis”, aseveró López.

Exclusión de créditos de consumo

López afirmó que la resolución de la Siboif permitirá revisión de los créditos afectados y las condiciones básicas particulares. No obstante no se incluyó los créditos de consumos por tarjeta de crédito, en el alivio relacionado con la solicitud de prórroga.

Asimismo, Marvin Pomares, presidente del Instituto Nacional de Defensa al Consumidor (Indec), manifestó que la normativa solo se aplica para buenos clientes y deja fuera a otros.

“Los más afectados son las mipymes, y los que tienen préstamos con las financieras, a esto le va dar un respiro para que puedan honrar su deuda, pero tanto los bancos como las financieras deben flexibilizarse, porque el problema es serio”, sostuvo Pomares, quien contabiliza 17 denuncias a raíz de la crisis, de personas que no pueden pagar su deuda.

Hasta el año pasado casi el 95 por ciento de la calidad crediticia tenía clasificación A y B, según datos del Banco Central de Nicaragua.

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