“La tortura constituye una forma agravada y deliberada de trato o pena cruel, inhumano o degradante”. Esta definición jurídica de tortura es una de las ideas en las que se basa la Procuración Penitenciaria de la Nación (PPN) en su octavo informe donde registra este tipo de hechos en las cárceles de todo el país. En 2017 hubo 5328 hechos de tortura y/o maltrato denunciados por 1408 personas detenidas. El informe tipificó 11 tipos de torturas y malos tratos -como ser agresiones físicas, aislamiento y falta de acceso a la atención médica- y se propone hacer su seguimiento año a año para advertir cambios o, como sostuvieron sus autores, para “profundizar en las complejas relaciones sistémicas entre el Estado y la población carcelaria”. El estudio retrata lo que cuentan distintas personas que cumplen condenas en penales federales y bonaerenses. “En los ocho años que realizamos este estudio nunca dejamos de tener casos de estos 11 tipos que marcamos. Lo que construimos es una masa empírica que nos permite ver los cambios en las torturas ejercidas por los representantes del Estado dentro de las cárceles. Y lo que vemos es que son algo sistemático”, explicó Alcira Daroqui, directora del departamento de investigaciones de la PPN.